La deshidratación significa que el cuerpo ha perdido más líquido del que ha ingerido. En mascotas puede desarrollarse en silencio—con calor, enfermedad o simplemente porque no beben suficiente. Cuando la mascota parece «realmente enferma», la deshidratación puede ser ya moderada o grave. Conocer las señales silenciosas y hacer una comprobación rápida en casa ayuda a actuar pronto y a saber cuándo llamar al veterinario.
Este artículo repasa las señales de deshidratación en perros y gatos, una comprobación sencilla en casa (turgencia cutánea) y qué hacer después—incluyendo formas de animar a tu gato a beber más.

Por qué ocurre la deshidratación
Causas habituales:
- Beber poco (poca sed, sobre todo en gatos)
- Vómitos o diarrea (pérdida de líquido más rápida que el reemplazo)
- Fiebre o infección
- Estrés por calor o sobrecalentamiento
- Enfermedad renal (más micción, menor capacidad de retener agua)
- Diabetes (más micción)
- Otras enfermedades que reducen el apetito o aumentan la pérdida de líquidos
La prevención se centra en asegurar acceso a agua fresca, animar a beber cuando haga falta y tratar la enfermedad pronto.
Señales silenciosas de deshidratación en mascotas
Las señales tempranas pueden pasar desapercibidas:
- Menos interés por jugar o hacer ejercicio
- Encías ligeramente secas o pegajosas (las encías normales están húmedas y rosadas)
- Letargo leve o dormir más de lo habitual
- Menor apetito
- Orina más oscura o concentrada (manchas más pequeñas y amarillas en el arenero o en el paseo)
- Menos o menos cantidad de orina de lo habitual
Cuando la deshidratación empeora:
- Nariz claramente seca (no es una señal fiable por sí sola—algunas mascotas sanas tienen la nariz seca)
- Ojos hundidos o mirada apagada
- Piel que se queda «en tienda» al levantarla suavemente (ver más abajo)
- Encías muy pegajosas o pálidas; las encías pueden tardar en volver al rosa al presionar (tiempo de relleno capilar)
- Debilidad, colapso o letargo intenso
- Jadeo intenso (perros) o respiración con la boca abierta sin estrés
Si ves señales graves—debilidad, colapso, ausencia de orina durante horas, vómitos/diarrea repetidos—busca atención veterinaria de inmediato.
La prueba de la piel (turgencia cutánea)
Una forma sencilla de tener una idea aproximada de la hidratación es la turgencia cutánea («prueba de la tienda»):
- Perros: Levanta suavemente la piel sobre el hombro o entre las escápulas.
- Gatos: Levanta suavemente la piel sobre los hombros o a lo largo del lomo.
- Suelta y observa cuánto tarda la piel en volver a la normalidad.
- Normal: La piel vuelve en 1–2 segundos (o de inmediato en mascotas bien hidratadas).
- Deshidratación leve a moderada: La piel vuelve lentamente.
- Deshidratación grave: La piel se queda en tienda o vuelve muy lentamente. Cuando la piel se queda en tienda, la deshidratación suele ser ya grave; busca atención veterinaria.
Esta prueba tiene limitaciones: los resultados pueden ser engañosos en mascotas mayores (menor elasticidad), obesas o muy delgadas y en razas con piel suelta. Si la piel se queda en tienda, tu mascota probablemente está deshidratada y puede necesitar al veterinario. Combínala siempre con la humedad de las encías, el nivel de energía y si bebe y orina.
Comprobar las encías (tiempo de relleno capilar)
- Normal: Las encías están húmedas y rosadas. Al presionar con el dedo y soltar, la zona se pone brevemente blanca y vuelve al rosa en 1–2 segundos (tiempo de relleno capilar).
- Preocupante: Las encías pueden estar secas o pegajosas, y un relleno de más de 2 segundos puede indicar deshidratación o mala circulación. Encías muy pálidas o azuladas son una urgencia.
Revisa las encías con buena luz; evita hacerlo si tu mascota está estresada o podría morder.
Cuándo acudir al veterinario
- Señales leves (encías ligeramente secas, menos juguetón): Anima a beber, ofrece pienso húmedo o trucos para aumentar la ingesta de agua. Si no mejora en unas horas o tienes dudas, llama al veterinario.
- Señales moderadas (piel en tienda, encías pegajosas, letargo, menos orina): Llama al veterinario el mismo día. Puede recomendar llevar a la mascota para valoración y posible fluidoterapia.
- Señales graves (debilidad, colapso, sin orina, vómitos/diarrea repetidos, relleno capilar muy lento): Urgencias veterinarias—la deshidratación grave puede ser mortal.
No fuerces grandes cantidades de agua por la boca; puede provocar atragantamiento o aspiración. Deja que el veterinario administre fluidos si hace falta (subcutáneos o intravenosos).
Cómo ayudar a prevenir la deshidratación
- Ten siempre agua fresca en cuencos limpios (o una fuente para gatos).
- Anima a beber con varios cuencos, pienso húmedo o agua añadida a la comida.
- Con calor o tras el ejercicio, ofrece agua y evita el sobrecalentamiento.
- Con vómitos o diarrea, ofrece pequeñas cantidades de agua con frecuencia y acude al veterinario si persiste o tu mascota no bebe.
- Si tu mascota tiene enfermedad renal o diabetes, sigue las indicaciones del veterinario sobre acceso al agua y control.
Conclusión
La deshidratación en mascotas puede ser silenciosa al principio—menos energía, encías ligeramente secas, menos orina. Usa la prueba de la piel y la revisión de encías como guía aproximada; si la piel se queda en tienda o las encías están secas y el relleno es lento, contacta con tu veterinario. Las señales graves (debilidad, colapso, sin orina, vómitos/diarrea intensos) requieren urgencias.
Prevención: agua fresca siempre disponible, formas creativas de que los gatos beban y atención veterinaria rápida cuando haya enfermedad o pérdida de líquidos. Mantener a tu mascota bien hidratada favorece su salud junto con una dieta equilibrada—usa nuestro planificador de comidas para mascotas para las raciones diarias correctas mientras te centras en la ingesta de agua.


