Cuando pensamos en salud y nutrición, a menudo nos dicen que controlemos la sal. Las dietas altas en sodio en humanos se relacionan con hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Los dueños de mascotas suelen trasladar esa preocupación a perros y gatos y buscan alimentos «bajos en sodio».

¿Es realmente malo el sodio para nuestras mascotas? La respuesta corta es no. El sodio es un mineral vital. En este artículo veremos su papel biológico en perros y gatos, los requisitos mínimos de las autoridades nutricionales y cómo afecta a la salud cardíaca.
¿Por qué necesitan sodio las mascotas?
El sodio (a menudo como sal o cloruro de sodio en el etiquetado) es un macromineral esencial. El cuerpo de tu mascota no produce sodio por sí solo; debe obtenerlo de la dieta.
El sodio cumple varias funciones críticas:
- Balance de líquidos: Es el principal electrólito que regula el agua dentro y fuera de las células. Ayuda a evitar la deshidratación y mantiene un volumen sanguíneo adecuado.
- Función nerviosa: Es necesario para generar y transmitir señales eléctricas en el sistema nervioso. Sin él, el cerebro no puede comunicarse con los músculos.
- Contracción muscular: Cada vez que tu perro corre o tu gato salta, el sodio facilita la contracción y relajación de las fibras musculares, incluido el corazón.
- Digestión: Contribuye a la producción de ácido gástrico, necesario para digerir proteínas y absorber nutrientes.
Requisitos mínimos de sodio
Como el sodio es esencial para la vida, la Association of American Feed Control Officials (AAFCO) establece mínimos estrictos en alimentos comerciales para mascotas.
- Perros: AAFCO exige un mínimo de 0,3 % de sodio (en base a materia seca) para crecimiento y reproducción, y un mínimo de 0,08 % de sodio para mantenimiento adulto.
- Gatos: AAFCO exige un mínimo de 0,2 % de sodio (en base a materia seca) para todas las etapas de vida.
La mayoría de los alimentos comerciales contienen algo más que esos mínimos para mejorar la palatabilidad y compensar posibles pérdidas en el procesamiento.
Sodio y salud cardíaca en mascotas
Aquí la biología canina y felina difiere mucho de la humana: los perros y gatos sanos no suelen desarrollar presión arterial alta por comer una cantidad normal de sodio.
En humanos, el exceso de sodio puede llevar a hipertensión que daña el corazón y los vasos con el tiempo. Sin embargo, los riñones de perros y gatos sanos eliminan el sodio sobrante con gran eficacia por la orina. Si una mascota sana consume un poco más de sodio, beberá más y orinará más para equilibrarse.
¿Cuándo es necesaria una dieta baja en sodio?
Las mascotas sanas toleran bien los niveles habituales de sodio. La restricción se vuelve una intervención médica clave cuando hay insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) o enfermedad renal grave.
Cuando falla el corazón (por ejemplo, enfermedad de la válvula mitral en perros o miocardiopatía hipertrófica en gatos), no bombea bien la sangre. El cuerpo percibe baja presión y, por error, ordena a los riñones retener sodio y agua.
Esa retención provoca acumulación de líquido en los pulmones (edema pulmonar) o en el abdomen (ascitis) y dificulta respirar. En esos casos, el veterinario prescribe una dieta terapéutica baja en sodio para reducir líquidos y la carga del corazón.
¿Debo restringir el sodio en mi mascota sana?
No. Restringir el sodio en un perro o gato sano no se recomienda y puede ser peligroso.
Una dieta muy baja en sodio en un animal sano puede activar el sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA). Ese sistema hormonal, si se activa sin necesidad, puede añadir estrés al corazón y los riñones con el tiempo.
Además, algunos estudios sugieren que niveles algo más altos de sodio en el alimento para gatos puede animarles a beber más agua, lo cual ayuda a prevenir enfermedades del tracto urinario inferior y cálculos renales.
Conclusión
El sodio no es el enemigo en la nutrición de mascotas: es un nutriente esencial para los nervios, los músculos y la hidratación celular. Salvo que tu veterinario haya diagnosticado enfermedad cardíaca avanzada o insuficiencia renal y prescrito una dieta terapéutica, no hace falta buscar alimentos bajos en sodio. Los alimentos comerciales de calidad y conformes con AAFCO suelen aportar el equilibrio adecuado para mantener a tu compañero sano y activo.


